Reflexión
post covid

 
 
 
 

 
La pandemia por COVID 19 es un parteaguas en la vida de las sociedades que ha trastocado los aspectos más personales de los individuos. Sin embargo, todas las experiencias sirven para reflexionar, ocuparse creativamente, enfrentar los problemas y salir avante.
Así, hoy sabemos cómo sociedad y derivado de esta experiencia y de la información circulante que, como especie, tenemos que cuidar nuestro medio ambiente, porque el daño que causamos repercute directamente en nosotros.

En ESCUELAS DE ALTO RENDIMIENTO PORFIRIO HERNÁNDEZ MORALES hemos aprendido que la solidaridad colectiva puede salvarnos la vida; así que, tendremos que poner empeño en aprender a mejorar la forma en la que nos relacionamos con nuestro entorno social, y esto significa también analizar cuan capaces somos de comprender, entender y solidarizarnos con personas que piensan, sienten o tienen circunstancias diferentes a las nuestras; cómo lo hemos estado haciendo y desde que discursos tratamos a los demás.
 
 
 
 
 
 
ESCUELAS DE ALTO RENDIMIENTO PORFIRIO HERNÁNDEZ MORALES – REFLEXIÓN
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
Indudablemente esta pandemia trae pérdidas y tristeza; pero también, lecciones y experiencias desde las cuales construir un mundo mejor; y, quienes nos dedicamos a la educación tenemos la responsabilidad de poner en la discusión de la conciencia colectiva los análisis que permitan transformar el mundo que habitamos.

En nuestra comunidad de aprendizaje identificamos dos tiempos: un antes y un después de la pandemia, ya que vemos con claridad el cambio drástico que implicó el ajustarse a la situación. Se enfrentaron los retos con creatividad y compromiso, y, en esa vorágine de ajustes, transformaciones y organización, nos reunimos personal de la comunidad educativa en diferentes momentos para reflexionar a que nos enfrentábamos, que obstáculos se nos presentarían y si nuestros recursos teóricos, metodológicos, materiales, personales y más eran suficientes.

Pero, ante la muerte como una constante en el discurso nacional e internacional, ¿Por qué educar? ¿para qué educar? ¿cómo educar? Son cuestiones que surgen ante la reflexión que exige un análisis más profundo e incluso existencial.
 
 
 
Desde ese sentir, y con una orientación metodológica, realizamos una revisión permanente sobre los marcos teóricos que sustentan nuestro quehacer, y las prácticas que se derivan de ellos, cómo los ajustamos a la nueva situación y las rectificaciones pertinentes.

Algo que ya teníamos claro en ese momento, es, que al igual que antes, enfrentar los problemas supone obligadamente la reflexión colectiva; es decir, nadie se queda fuera de los análisis. Pensamos que la opinión de todos alimenta el conocimiento y las oportunidades de solución y, que en un equipo de trabajo es una práctica ética.

Así que, a lo largo de la última década hemos tomado la mayoría de las decisiones en asambleas con estudiantes, madres y padres de familia y tutores. Por lo que, los horarios se realizan de manera colectiva, el reglamento es intervenido por todos, los proyectos se definen y realizan de la misma manera, los programas se organizan a partir de las propuestas colectivas e individuales y participan todos los que lo desean.