Uno de los modelos de enseñanza más completos y mejor sustentados es la educación integral, debido a que como su nombre lo indica, tiene como objetivo integrar una gran variedad de habilidades en el aprendizaje de los alumnos, como: sociales, profesionales, intelectuales, físicas, emocionales y humanas. En realidad, es un proceso educativo en el que los estudiantes tienen oportunidad de estar en un entorno de aprendizaje grupal, con autodescubrimiento, introspección personal, respeto por las diferencias individuales, etc.  

En realidad, en este modelo educativo se fomenta la retroalimentación entre el alumno y el propio contexto, desarrollando habilidades específicas de él mismo. El intercambio constante con otros alumnos, es decir la comunicación interpersonal, lo expone a diferentes ideas de su entorno, lo cual va reforzando el conocimiento. Así, el alumno desarrolla la conducta y una gran variedad de herramientas para el autoconocimiento. Uno de los objetivos es justamente eso, crear libre pensamiento en los educandos. 

Si bien, el desarrollo integral es un modelo educativo utilizado en la mayoría de los colegios, su objetivo en desarrollar personas creativas, críticas, participativas, solidarias, etc.